Mucho más que semillas…

Bienvenidos a un nuevo post. En este caso hablaremos de algunos ingredientes que forman una importantísima parte de nuestras granolas. Ni más ni menos que las semillas de chía, de lino y de sésamo.

 

Y, ¿por qué decimos importantísima? Pues porque, a parte, de darles un sabor esquicito, tienen muchas propiedades nutritivas, óptimas para garantizar unos buenos hábitos de consumo. Si bien las variedades de estas semillas son muchas, en líneas generales, podemos decir que destacan por su contenido en fibra que contribuye a la salud intestinal, por su contenido en grasas saludables y en minerales que nuestro cuerpo necesita.

 

Empezaremos por las “tan de moda” semillas de chía. Es conocida como una gran fuente de grasas omega-3. Tienen un alto contenido en calcio, potasio, fósforo, hierro. Además proporciona vitamina A, vitamina B1, B2. Posee proteínas de buena calidad. Entre los beneficios, gracias a sus propiedades nutricionales, encontramos algunos como; control del apetito, facilitan digestión, mejoran el tránsito intestinal, colaboran en el mantenimiento de una buena salud cardiovascular, ayuda a controlar picos de azúcar (niveles altos de azúcar, sobre todo beneficioso para diabéticos), ayudan a controlar los niveles de colesterol y la tensión arterial, etc.

 

 

En cuanto a las semillas de lino, tienen gran riqueza de omega 3, ácidos grasos esenciales necesarios para la salud del corazón y del cerebro. Alto contenido en proteínas con aminoácidos esenciales (los que no puede fabricar nuestro organismo y se lo aportamos mediante la dieta). Alto contenido en fibra, beneficioso también para personas diabéticas y para la salud intestinal. Fuente de vitamina C, vitaminas del grupo B, vitamina E y vitamina K. Y destaca por su contenido en calcio, magnesio, fósforo y potasio. Entre los beneficios, podemos destacar; ayuda a nuestra salud digestiva, del corazón, de nuestro cerebro y enfermedades inflamatorias como artritis, artrosis, ya que los ácidos grasos omega-3 favorecen la producción de una sustancia (PG3) con actividad antiinflamatoria.

 

 

Y por último, las semillas de sésamo. Poseen en gran cantidad calcio, hierro, fósforo, potasio, vitamina B1, B2, B3. Alto contenido en fibra y proteínas de buena calidad. Nos ayudan a la regulación del colesterol en sangre, al tránsito intestinal, protege nuestra flora intestinal, protege nuestro sistema cardiovascular, etc.

 

Por lo tanto, aunque casi pasen desapercibidas por nuestra dieta, debido a su pequeño tamaño, tienen un gran impacto positivo en nuestro organismo y deberíamos consumirlo de manera rutinaria, para aprovechar todos sus beneficios. Por eso desde la cabaña verde, proponemos su consumo de una manera diferente y en conjunto con otros ingredientes, para hacerlo más apetecible. No pierdas la oportunidad de probar nuestras granolas y favorecerte de lo que hemos comentado, aunque también puedes consumirlo de manera individual, incluyéndolo en los alimentos que más te apetezcan, y sobre todo ahora, que ya sabes cuáles son sus beneficios.

 

Nos leemos pronto.

Veronica Dorta.

Nutricionista-Dietista.